DOS NO NEGOCIAN SI UNO YA HA DECIDO

La deuda privada se ha convertido en pública y tenemos que pagarla porque unas señoras y señores que no se rebajan ni un ápice sus sueldos ni sus prebendas, han dicho que eso es así. Y amén, porque tienen la mayoría absoluta. Hasta ahora el personal empleado público (ya se ocupa este Gobierno de que así haya sido) miraba a Bruselas como responsable último de lo que nos ocurre a nosotros, simples trabajadoras y trabajadores que lo único que pretendemos es pagar la hipoteca, atender las necesidades de nuestras familias y con un poco de suerte disfrutar de unos bien merecidos días de vacaciones.

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