EMPLEO PÚBLICO

DESTRUCCIÓN DE EMPLEO PÚBLICO

 MÁS ALLÁ DE LA PRECARIEDAD EN LA CARM, LA DESTRUCCIÓN DE EMPLEO PÚBLICO

La falta de plantilla generalizada en la CARM se mantiene a pesar de la supuesta recuperación económica que no llega a los servicios públicos.

En estos días, nuestro sindicato, junto a las demás OOSS y la Administración, estamos asistiendo a distintos grupos de trabajo y entre ellos al que trabaja la Oferta de Empleo Público de 2018.

La Administración presenta datos, acogiéndose a los PGE, sobre los puestos de trabajo cubiertos por personal interino más de tres años con el objetivo de reducir la temporalidad por debajo del 8%, el llamado “plan de estabilización”. En el ámbito de Administración y Servicios la temporalidad a día de hoy alcanza el 28%.

Lo cierto es que, con los datos presentados, no se conseguirá este objetivo, pues el personal que trabaja en régimen interino asciende a más de 2500 personas, pero con las cifras presentadas apenas se llega a 900 plazas,  711 de estabilización y alrededor de 177 de acceso libre, lo que supondría que la temporalidad se quedase en un poco más del 18%, lejos del objetivo también expresado en los PGE 2018.

Pero más allá de la poca ambición para cumplir con los objetivos aprobados en los PGE para reducir la temporalidad, el problema es mucho más importante. La queja generalizada en todos los centros que dependen de nuestro ámbito es la falta de plantilla generalizada en todos los servicios. No en vano, desde el año 2010 se han destruido más de 1200 puestos de trabajo. Demasiados años sin Ofertas de Empleo, con muy pocas plazas por las limitaciones impuestas y la restricción a los servicios prioritarios decididos no se sabe muy bien por quién, han contribuido a dejar los servicios públicos temblando, con muy poco personal.

Especialmente grave es la nefasta gestión en el ámbito educativo, pues las plantillas del personal no docente se han reducido literalmente a la mitad, empeorando las condiciones laborales de quienes trabajan en los centros escolares, incluidas las Escuelas Infantiles. Tan grave como en el IMAS, que atienden a nuestras personas mayores y con discapacidad a base de mucha voluntad y de doblar turnos. Tan grave como la atención medioambiental, cultural o cualquier otro ámbito de gestión de la CARM. Todos los centros directivos están bajo mínimos, tanto que cuando llegan épocas del año determinadas, como por ejemplo el mes de julio, en la Consejería de Educación el personal hace “mil y una hora extraordinaria” sin cobrar, compensadas con días imposibles de disfrutar por falta de personal. Un problema recurrente que pone en jaque el principio del curso escolar cada año y que afecta a más de 20.000 personas docentes y todo el alumnado de la educación pública de esta Región.

Para solventar esta falta de plantilla, desde la Función Pública se hacen contratos de trabajo cada vez más precarios. Asusta ver llamamientos de las bolsas de trabajo para ofertar contratos inferiores, en casi su totalidad, por debajo de la jornada ordinaria, ofreciendo contratos de 25, 18, 15 y de hasta 10 horas por nueve o diez meses. Contratos que en muchos casos son de interinidad por programas (413 contratos a junio de 2018), de forma que son contratos sin derechos, que bajando las cifras de desempleo, que tan alegremente enarbola el gobierno de turno, no deja de aumentar las cifras de trabajadoras y trabajadores en situación de pobreza a pesar de trabajar.

En Intersindical Servicios Públicos consideramos que la única forma de acabar con la temporalidad es ofertar la totalidad de los puestos de trabajo cubiertos por personas interinas, con lo que habría que duplicar la OEP que trabaja la administración para cumplir con la tasa de temporalidad del 8% aprobado en los PGE 2018.

La única forma de acabar con la precariedad en el empleo público es cubrir todas las plazas por personal funcionario interino a tiempo completo y no desvirtuar ni seguir aprovechando la famosa figura de “interina/o por programas” para mantener personal pobre.

Restaurar las 35 horas semanales y hacer una oferta de empleo público de nueva creación de, al menos, 1200 plazas, con lo que podríamos estar en las cifras del año 2010 y recuperar el empleo perdido en todos los centros de trabajo de la CARM.

Los recortes que aplicaron al personal de Administración y Servicios fueron demasiado importantes, en destrucción de empleo, en pérdida de poder adquisitivo que no se recupera con el 1,75% que nos van a subir en 2018, cuando llevamos perdido en estos últimos 8 años el 17% según cifras del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. No hemos recuperado el Plan de Acción Social, no hemos recuperado las medidas de conciliación de la vida personal y laboral, aún seguimos esperando a que el gobierno regional nos devuelva el dinero robado de las pagas extras de 2013 y 2014. Seguimos con el agravio comparativo con el personal del SMS a quienes se le ha reactivado la carrera profesional cuando en nuestro ámbito la administración ni habla de ella.

En definitiva, hace falta más valentía y más compromiso del gobierno regional para acabar con la temporalidad y la precariedad del personal que trabaja en los servicios públicos, hace falta mucha más voluntad política para restaurarnos los derechos laborales conculcados después de 8 años. Y hace falta mejorar notablemente la gestión de los servicios públicos que son de toda la ciudadanía, que es su derecho a usarlos con la calidad y excelencia que merece quien contribuye a mantenerlos.

Más voluntad, más valentía y mejor gestión.

Intersindical Servicios Públicos seguirá trabajando por los servicios públicos y por el personal que en ellos trabajamos.

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