BUENAS PRÁCTICAS FRENTE A LA COVID-19

El Gobierno de España ha publicado una guía de buenas prácticas en centros de trabajo para prevenir los contagios del COVID-19 coincidiendo con la reincorporación de todos aquellos trabajadores y trabajadoras de actividades no esenciales que no puedan teletrabajar.

Intersindical hace un llamamiento al Gobierno de la Región de Murcia para que se adelante a los acontecimientos, active un plan de vuelta al trabajo y dote al personal empleado público de los medios de seguridad y prevención necesarios.

El Gobierno de España ha publicado una guía de buenas prácticas en centros de trabajo para prevenir los contagios del COVID-19 coincidiendo con la reincorporación a sus centros de trabajo, este lunes y martes, de todos aquellos trabajadores y trabajadoras de actividades no esenciales que no puedan teletrabajar.

Como primera medida, lógica por otra parte, la guía indica que si alguna persona presentara sintomatología o hubiera tenido contacto estrecho con personas afectadas por el virus, no deben acudir al centro de trabajo hasta confirmar que no hay riesgo para ella o las demás personas.

Tampoco deben hacerlo las personas más vulnerables por edad, por estar embarazadas o padecer afecciones médicas, circunstancias que se consideran asimiladas a accidente de trabajo para la prestación económica de incapacidad temporal.

La guía de buenas prácticas recomienda mantener la distancia interpersonal recomendada, que los equipos de protección individual serán adecuados a las actividades y trabajos a desarrollar, que el personal deberá estar informado de las recomendaciones sanitarias que deben seguir de forma individual y estará provisto de los productos de higiene necesarios -jabón, solución hidroalcohólica y pañuelos desechables-, o que debe contar con material de protección, especialmente guantes y mascarillas.

Además, se recomienda evitar saludos cercanos, no tocarse los ojos, la nariz y la boca, así como el lavado frecuente de manos con agua y jabón, al menos durante 40 segundos, o con una solución hidroalcohólica, y otras medidas de higiene en el centro de trabajo como pueden ser la ventilación diaria de las instalaciones, reforzar las tareas de limpieza en todas las estancias, con especial incidencia en ventanas, pomos de puertas y aparatos de uso habitual como ordenadores.

Puestos en contacto con la Dirección General de Función Pública, este sindicato ha podido saber que esta misma semana van a comenzar a planificar la vuelta escalonada del personal. Sería una buena idea que esta planificación contara con el concurso de los agentes sociales que, al fin y al cabo, sería el concurso de una gran parte de las trabajadoras y trabajadores del sector público regional.

Además, sabemos que ya hay direcciones generales que están movilizando al personal para, por ejemplo, gestionar las miles de solicitudes de los ERTEs. Estas direcciones están preguntando qué personas tienen acceso y equipo para teletrabajar y, como ya señalamos en anteriores escritos, no todas las personas se pueden enfrentar a un trabajo en casa en igualdad de condiciones y posiblemente deban ir a sus oficinas, con los consiguientes riesgos.

Llegados a este punto, son varias las preguntas que Intersindical Servicios Públicos nos hacemos, por ejemplo, si la Administración va a suministrar a las personas que paulatinamente se incorporen a sus centros de trabajo mascarillas, guantes o geles hidroalcohólicos; de qué manera se va a garantizar los dos metros de distancia entre personas; qué medidas organizativas y de seguridad habrá en los centros de trabajo; qué instrumentos de protección tendría el personal asignado a las tareas de limpieza; de qué forma se va a ir incorporando el personal, si va a ser por turnos, porcentajes…, porque no es lo mismo centros y oficinas pequeñas que consejerías con despachos de más de 30 personas; o qué evaluaciones se efectuarán para garantizar la distancia social en servicios con atención al público.

Asimismo, dado que la gestión de residuos a partir de ahora se debe hacer con las máximas garantías, sería muy conveniente elaborar un protocolo de separación de residuos que no sólo asegure la seguridad de las personas sino que sirva para acometer un plan integral ecológicamente responsable, que fomente de una manera decidida las energías renovables en los edificios públicos.