Aire Limpio Derecho Humano

A pesar de las reiteradas solicitudes tramitadas ante la Dirección del SEF, nos siguen llegando diversas quejas de Oficinas de Empleo y de la Subdirección de Formación, sobre condiciones inadecuadas de trabajo, con gases anormales, o con mala calidad del aire ¿acondicionado?, causante de alergias y asmas. No te quedes de brazos cruzados: Protesta y sobrevive.
Rescatando aquella sugerente campaña del ISSL (Instituto de Seguridad y Salud Laboral) que decía: “Si en el trabajo se está bien, el trabajo se hará bien”, compartimos estas reflexiones, informaciones y llamado a la acción.
En bastantes instalaciones, especialmente donde se atiende a mucho público, la calidad del aire es sensiblemente mala, con muchísimas ppm (partes por millón) de CO2 (entre otros gases), porque no existen adecuados mecanismos de renovación del aire (concepto distinto a recirculación del mismo aire). A veces, simplemente entrando desde la calle se percibe por el olfato. Si además se efectuaran en los momentos adecuados y con cierta frecuencia, mediciones con los aparatos procedentes por parte del Personal Técnico de Prevención Especialista en Higiene, podríamos conocer los gases presentes, el grado de toxicidad, …e incluso sería conveniente medir la presencia de contaminantes biológicos (ácaros, virus, hongos, bacterias,..) para saber lo saludable o insalubre que es el aire que respiramos. También nos alertan compañer@s sobre la revisión de presencia de “asbestos” de amianto en algunas unidades (techos antiguos). Estos temas han sido planteados oportunamente en diversas instancias con resultados desiguales, aunque valoramos los avances, que deberían costar menos esfuerzos, por ser cosas de sentido común, además de legales y urgentes.
En reuniones recientes, la Secretaría General Técnica del SEF, se ha comprometido a solucionar radicalmente el tema en las próximas semanas. Confiamos en que así sea. Pero esperamos en marcha. Protesta y Sobrevive.
Quizás no sea tan difícil limpiar las propias conducciones de aire o sustituir incluso los filtros de los aparatos de aire acondicionado (no sólo mal-limpiarlos). ¿Es mucho pedir? Necesitamos que esté limpio, que sea saludable ese “…aire que exigimos trece veces por minuto,..” que escribiera el poeta Gabriel Celaya y musicara Paco Ibáñez.
Dudamos mucho que la empresa contratista actúe adecuadamente, limpiando o sustituyendo los filtros con la frecuencia recomendable para garantizar nuestra salud. Exigimos rescate ciudadano para la Gestión Pública del Mantenimiento del SEF (y de toda la CARM).
Por otro lado, para trabajar en condiciones de confort térmico, están estipuladas las temperaturas que deben tener los centros de trabajo: entre 17ºC y 27 ºC, de acuerdo con el Real Decreto 486/97, de 14 de Abril, que establece disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de
trabajo (Anexo III, apartado 3. subapartado a.)
Así mismo, la Guía Técnica del INSHT (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo) establece criterios y recomendaciones para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de Pantallas de Visualización de Datos. Se establecen los valores siguientes:

*En época de verano:………..De 23 a 26ºC
*En época de invierno:………De 20 a 24ºC

Todo lo que se salga de este rango de temperaturas, se considera (y se sufre) como disconfort térmico, que impacta negativamente sobre el bienestar y la correcta ejecución de las tareas profesionales que desempeñamos al servicio de la ciudadanía.
El calor, además de ser molesto, puede ser un peligro para la salud porque nuestro cuerpo, para funcionar con normalidad, necesita mantener invariable la temperatura en su interior, en torno a los 37ºC. Cuando la temperatura central del cuerpo supera los 38ºC ya se pueden producir daños a la salud. A partir de los 40,5ºC, puede sobrevenir la muerte.
Por otro lado, está el tema de la humedad del aire, que puede producir si es muy baja, sequedad de ojos y mucosas. Para evitar esto debemos mantener la humedad relativa del aire con valores entre el 45% y 65%. Lo que se sitúe fuera de estos valores igualmente es disconfort e impacta negativamente sobre la salud de las personas .
Un tema muy recurrente, año tras año, son los problemas que ocasionan los “aires acondicionados”: en verano, contracturas musculares por “chorros de aire” mal focalizados, episodios de asma, alergias, rinitis,…. ¿Es tan difícil aprender de la experiencia, y en virtud de esa experiencia impulsar y ejecutar actuaciones preventivas?

Basta de mercantilismo, necesitamos humanismo. Nuestra salud, primero.