Otro Mundo Es Posible

La Intersindical de la Región Murciana defiende que Otro Mundo Es Posible

La Intersindical de la Región Murciana se reafirma en su defensa de una vida digna para todas las personas, en defensa de las personas migrantes y en defensa del planeta.

Que ningún ser humano es ilegal se ha convertido en una de las frases más repetidas en las protestas contra los CIES, en las manifestaciones para garantizar la acogida de personas refugiadas, en la defensa de las personas migrantes. Más allá de la libertad de tránsito recogida por la Declaración de Derechos Humanos, que entra en constante contradicción con la legislación en materia de fronteras de los distintos países y de la Unión Europea; más allá de los datos objetivos que desarman el discurso xenófobo y racista; más allá del miedo a lo otro y a ser pobre; más allá del fantasma del racismo y el fascismo que recorre el mundo; más allá de todo esto, debe estar el convencimiento de que la Humanidad tiene la responsabilidad de salvaguardar este planeta y todas sus formas de vida para poder sobrevivir, y debe enfrentarse al reto de conseguir ese otro mundo posible en el que las personas que vivimos en él, podamos vivir con dignidad y plenamente.

Que los movimientos migratorios se han convertido en una constante desde la mundialización de la economía no es nada nuevo; que tenemos a una parte importante de nuestra juventud viviendo en el extranjero, tampoco; que muchas de las personas que han emigrado a nuestro territorio proceden de países más ricos, y fríos, de la UE, lo sabemos; que los flujos migratorios también vienen desde países más pobres (Europa, África y Sudamérica principalmente y por ese orden) hacia los más ricos, que hay migraciones forzosas por conflictos armados, por desastres naturales, por el cambio climático… Este país ya lo sabe, somos, y fuimos, emigrantes en México, en Suiza o en Alemania, y también buscamos refugio en el 39, no nos olvidemos.

La mayor parte de migrantes no vienen en patera, vienen en avión. La inmigración no aumenta el paro, lo que sí hace es asumir los cuidados de las familias y sus hogares, y lo que también hace es financiar los servicios públicos a través de sus impuestos, directos e indirectos; solo el 12’5%[1] de quienes reciben prestaciones de los servicios sociales son personas extranjeras, no colapsan la sanidad, no bajan el nivel educativo, no suben las tasas de violencia machista… eso es mérito estatal, por desgracia.

En situaciones de crisis económica aguda como esta, ya sabemos que es tentador recurrir a echarle la culpa al de fuera y dar respuestas simples e irracionales a problemas complejos –ya ocurrió en la Gran Depresión y ya sabemos cómo se auparon los fascismos–. Esta vez no tenemos tiempo para dudar, porque en menos de 30 años la mayor parte de las clases populares  –es decir, la mayor parte de la gente– de la Región, no podrá costearse la electricidad, porque ganarán muy poco, el recibo de la luz será muy caro, y las temperaturas se habrán extremado aún más. Dentro de 30 años ya se habrán sumergido parte de las islas del Pacífico y los desiertos se habrán extendido, expulsando a miles de personas de sus tierras.

Así que, desde La Intersindical, hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía por una economía para el planeta y para las personas, por sociedades multiculturales que cojan lo mejor de cada grupo humano y lo integren en la comunidad, por la valentía de luchar por algo mejor, porque otro mundo es posible, urgente, necesario.


[1] Puedes ver todos los datos en la web de Amnistía Internacional

https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/mentiras-y-medias-verdades-sobre-las-personas-refugiadas-y-migrantes/

Y en la revista nº 22 de eldiario.es “La España de los migrantes”.