VIOLENCIA INSTITUCIONAL

COMUNICADO EN APOYO A JUANA RIVAS Y EN REPULSA DE LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL

                La Organización de Mujeres de la Intersindical Región Murciana queremos seguir mostrando nuestro apoyo a Juana Rivas y denunciar la situación de indefensión que están sufriendo ella y sus hijos debido a la violencia institucional.

Hace unas horas el juzgado ha dictado la detención de Juana Rivas por un presunto delito de sustracción de menores. Esta decisión supone una vuelta de rosca más en el cúmulo de despropósitos que se han producido en este caso. Estos días hemos podido leer titulares como este: “Juana Rivas está desaparecida”. No, Juana Rivas no está desaparecida, quien verdaderamente está desaparecida es la justicia. Y no lo decimos nosotras, lo dicen las miles de personas que han mostrado su apoyo a Juana por redes sociales y el pueblo de Maracena, un pueblo unido contra la violencia institucional que está sufriendo una de sus vecinas. Si en un país democrático la única alternativa que le queda a una mujer para proteger a sus hijos de un maltratador es estar en paradero desconocido es que nuestro sistema legislativo y jurídico no está a la altura de las circunstancias.

La justicia debería proteger a las personas más vulnerables, en este caso los menores, y velar porque no se vulneren sus derechos. ¿Defender los derechos humanos de los menores es ilícito? Porque es justo lo que está haciendo Juana Rivas con sus hijos. Podemos citar varios artículos de los DD.HH. de los menores que parece que algunos han olvidado. El artículo 1 dice: “Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que se proteja su vida, su supervivencia, su dignidad y que se garantice su desarrollo integral”. En el artículo 2 queda recogido: “Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que se les asegure de manera prioritaria (antes que a los adultos) el ejercicio pleno de todos sus derechos, para tal efecto siempre se considerará su interés superior”. Asimismo el artículo 7 dice: “Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir en un medio ambiente sano y sustentable, y en condiciones que permitan su desarrollo, bienestar, crecimiento saludable y armonioso, tanto físico como mental, material, espiritual, ético, cultural y social”. ¿Alguien cree que pueden garantizarse los DDHH de los menores dejando a los niños en manos de un maltratador? Nosotras creemos que no. En la última década 52 menores han sido asesinados por sus padres. El pasado mes de mayo en A Coruña un niño de 11 años fue asesinado por su padre durante el régimen de visitas que estaba estipulado. Los datos hablan por sí solos. Los menores son las otras víctimas del machismo. Los maltratadores los utilizan para seguir haciendo daño a sus exmujeres. Un maltratador nunca puede ser un buen padre.

Recordamos también que este señor ha sido condenado por malos tratos a su exmujer, dato que parece que a varios medios de comunicación se les olvida. Con el argumento de dar voz a ambas partes del conflicto están poniendo el micrófono a personas que hacen alarde de la misoginia y que incitan a la violencia hacia las mujeres. Pueden salir con carteles de feminazis, locas del coño o como quieran llamarnos. Sus insultos no nos afectan. Nosotras sabemos quiénes somos y porqué luchamos. Somos feministas y luchamos por una sociedad igualitaria  real. Esperamos que los medios de comunicación reflexionen al respecto y tomen una actitud más responsable al tratar el caso.

El abogado de este señor se empeña en decir que no se trata de un juicio de violencia de género si no de “secuestro de menores”. Le pedimos a este señor que utilice todas las argucias jurídicas que se le ocurran pero que no trate a la ciudadanía como idiotas. El único secuestro que ha ocurrido en este caso es el “secuestro” de una vida, el secuestro de la vida de Juana Rivas por parte de su defendido. La mujer sumisa, controlada y oprimida por su cliente pasó a la historia. Juana Rivas ha decidido tomar las riendas de su vida y dar a sus hijos la posibilidad de vivir en un entorno donde la violencia psicológica y física no sea el día a día.

Por todo ello, desde la Organización de Mujeres de la Intersindical Región Murciana queremos decir alto y claro: ¡Juana está en mi casa! Asimismo instamos a todas las autoridades competentes a que cuanto antes se ponga fin a esta situación de indefensión y se protejan y garantice los DDHH de los menores.

Organización de Mujeres de la Intersindical Región Murciana.