FEMINISMO PARA UNA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

FEMINISMO PARA UNA TRANSFORMACIÓN SOCIAL

MANIFIESTO 8M 2020

La globalización, las políticas neoliberales, el libre comercio,… todo esto está contribuyendo a mayores injusticias y desigualdades, donde pocas personas poseen todo el poder, la brecha entre norte y sur, entre poblaciones ricas y pobres cada vez es mayor.

Y se ha abierto también más la brecha de género, porque una vez más somos las mujeres las que estamos sufriendo más directamente las consecuencias de la globalización neoliberal. Mayoritariamente las mujeres realizan los trabajos más precarios y peor remunerados; la tarea de los cuidados, los cuales no tienen retribución, son asumidos en su mayoría por mujeres. Según Oxfam Intermón, 10’8 billones de dólares es el valor económico de los cuidados no remunerados que llevan a cabo las mujeres en todo el mundo.

Todas estas políticas no solo afectan a la población sino también al medio ambiente. Recientemente se ha realizado en Madrid la Cumbre Social por el clima donde no se ha llegado a acuerdos significativos que acaben con el deterioro del planeta, los países más contaminantes (EEUU, Rusia, China) no ratifican ninguno de los acuerdos, en estos momentos estamos en un punto de no retorno. Es necesario replantear estrategias y darle voz al feminismo, porque el feminismo es necesario y sus alternativas fundamentales para salvar el Planeta.

Las mujeres estamos más sensibilizadas, no es gratuito que muchas activistas medioambientales sean mujeres, defienden la Tierra, su tierra porque saben que es imprescindible cuidarla, respetarla y mantenerla, porque es la que nos da la vida. Las políticas neoliberales de las grandes corporaciones, que lo único que quieren es aprovecharse de las riquezas de los distintos pueblos, acosan a estas activistas llegando incluso al asesinato para preservar sus intereses, no olvidemos a Berta Cáceres (Honduras), Laura Vásquez (Guatemala) y Emilsen Manyoma (Colombia), que han sido asesinadas por defender su entorno, al igual que otras defensoras del medio ambiente. Según la asociación de consumidores orgánicos, dos de cada tres activistas asesinadas/os son activistas medioambientales.

En la Región de Murcia sabemos de la pobreza a la que nos aboca el gobierno regional con sus nefastas políticas sobre el Mar Menor al que han contribuido a matar con el urbanismo irresponsable y la agricultura intensiva salvaje, fomentando obras faraónicas y responsables de la escandalosa deuda pública como el aeropuerto de Corvera, a la desaladora de Florentino-Varcárcel o la llegada del AVE mientras mueren las cercanías. Durante décadas el gobierno regional, que lleva casi 30 años siendo el mismo, ha destruido el medioambiente regional llevando a la pobreza a más del 30% de su población.

Todo esto lleva a que cada vez las mujeres sean más protagonistas de las migraciones contemporáneas, no sólo las guerras hacen que los pueblos abandonen sus hogares si no que las crisis climáticas y las nulas respuestas gubernamentales también hacen que se produzcan estas migraciones. La feminización de los flujos migratorios no es sino un reflejo de la feminización de la pobreza.

Desde la Organización de Mujeres creemos que para evitar la crisis climática, las desigualdades, la exclusión, la brecha de género y la brecha entre la población rica y la pobre es la que se da desde el feminismo. A pesar de que en esta región quienes son negacionistas de todo esto y tratan de evitar la educación en la gente más joven, tienen la batalla perdida porque las respuestas para la transformación social pasan por el feminismo que busca la igualdad real entre todas las personas en estrecho vínculo con un medioambiente respetuoso y cuidador de la vida.

Porque la respuesta es la sostenibilidad de la vida humana, de tal manera que se produzca una reorganización social que incluya un nueva organización de los tiempos y del trabajo tanto mercantil como de los cuidados, dando a estos últimos el valor que le corresponde, es fundamental un cambio en la vida cotidiana, en la estructura del consumo y de la producción y por supuesto un cambio de valores. Pero la sostenibilidad de la vida va más allá de la vida humana, también es preciso el cuidado de la naturaleza para llegar a un estado realmente sostenible.

Por todo esto desde la Organización de Mujeres sabemos que el feminismo es fundamental para una transformación social.