¡¡ NI UN PASO ATRÁS !!

MANIFIESTO: ¡AHORA TOCA DEFENDER NUESTROS DERECHOS!

Vivimos tiempos de marejada. Desde hace años, y coincidiendo con la Gran Recesión, el ascenso al poder de grupos de impronta totalitaria es una constante en las democracias de medio mundo, con especial incidencia en países como Italia, Polonia, Hungría, Brasil, los EEUU… donde las estrategias de extrema derecha han hecho de la mentira sistemática, la demagogia, la insolidaridad y el recorte de libertades su tarjeta de presentación. Una ideología centrada en el egoísmo del “lo mío, primero”, tanto a nivel social como internacional, que desprecia y acorrala cuanto suponga diversidad y solidaridad.

Asistimos, al mismo tiempo y en todos esos países, a una clara, arriesgada y estimulante reacción de la ciudadanía más consciente y comprometida para articular, día a día, redes de resistencia que contrarreste la ofensiva totalitaria.

Hasta ahora, y en este panorama, España suponía una excepción. Uno de los escasos países europeos en cuyos parlamentos democráticos los partidos de extrema derecha carecía de representación vertebrada. Hasta ahora, claro. Porque desde las autonómicas de Andalucía, primero, y la cascada electoral de la pasada primavera luego, ya está presente en ayuntamientos y parlamentos.

En nuestra Región, las últimas elecciones han dibujado un inquietante panorama con el posicionamiento del PP y C´s que, cuestionando toda ética democrática, han pasado a apoyarse en Vox a fin de mantenerse o alcanzar el poder. Y esa alianza se concreta en el Acuerdo que las tres formaciones han suscrito y que, aunque lo intenten disfrazar vergonzosamente, no ha salido gratis. Como en el resto de Europa, tal como nos enseña la Historia del Periodo de entreguerras, los fascismos crecieron siempre vampirizando las ansias de poder de los partidos de derechas hasta entonces democráticos. Y obsérvese el reciente ejemplo que ofrece Italia con la casi absorción por la Liga del Movimiento 5 estrellas.

Acorde con ese guion, el proceso de negociación seguido en nuestra región por los grupos de derecha y extrema derecha ha sido, una vez más, inquietantemente ejemplar. Resultado, ellos ganan y los demócratas que anteponemos la defensa de los Derechos Humanos perdemos.

Porque hace falta ser muy hipócrita para negar que en los puntos del Acuerdo suscrito entre las derechas y la extrema derecha no se recogen agresiones a los derechos y libertades básicos de la ciudadanía. Por el contrario, el ataque es de tal gravedad que solo una retórica que se nutre de la mentira cotidiana y la falacia (como la de Trump, como la de Salvini, como la de Orban…) podría tratar de negar la evidencia. A este respecto resulta sintomático y profundamente indignante que sean los que hablan de “aumentar el número de inspectores educativos para frenar el adoctrinamiento” que presumiblemente realiza el profesorado, los mismos que disminuyen la inversión, recortan profesorado y aumentan ratios en la pública, y conciertan centros privados en la Región hasta duplicar su presupuesto en 10 años, con unos recursos públicos de cientos de millones de euros a cargo, eso sí, de todos los contribuyentes. Y todo para subrayar a continuación, con enorme desfachatez e hipocresía, que “realizarán auditorías de las subvenciones otorgadas (…) a fin de garantizar que los fondos públicos no vayan destinados a entidades de carácter ideológico”

No es este el momento para destripar todos y cada uno de los puntos de un Acuerdo que la ciudadanía debiera leer con atención a fin de conocer de primera mano a qué nos enfrentamos. Baste resumir, como en sus declaraciones públicas ponen de manifiesto a diario, que sus ataques a los derechos y libertades se centran en el feminismo y la violencia de género, en la escuela pública, en el movimiento LGTBI, al que han vilipendiado públicamente, en la inmigración (ayer mismo uno de sus ilustrados portavoces declaraba que la inmigración musulmana venía “a destruir España”). Contra la mujer y su derecho al aborto. Contra la libertad de elegir una muerte digna, la eutanasia. Contra los ecologistas que nos alertan del “cambio climático” (que niegan), contra la Memoria Histórica…, a la que prefieren no mirar de frente. Contra la necesidad del laicismo en nuestras instituciones. Desprotegiendo a las personas frente a los abusivos desahucios. Es decir, contra todos aquellos valores consolidados que son pilares de nuestra convivencia y del respeto a la equidad, igualdad y diversidad en que se sustenta. Contra esa tolerancia con el otro y sus valores, sobre la que tanto escribió Voltaire y que ellos tanto temen.  Introducir en las aulas otra “moral” que no sea la que emana de nuestro Estado de Derecho consolidado fomenta el odio, nos lleva a retroceder y representa una amenaza para nuestro progreso.

Por eso, los colectivos que firmamos esta convocatoria, con una sonrisa convencida en los labios, sin miedo alguno a las proclamas de odio de una extrema derecha a la que la derecha (“con un 95 % de coincidencia programática”) va a secundar ahora, nos concentramos para decirles que nos encontrarán firmes en la defensa de esos derechos y libertades democráticos, de todos y para todas, que pretenden recortar. Y hacemos un llamamiento a la sociedad en su conjunto a enfrentar, con convicción y alegría democráticas, cuantas normativas se encaucen a un recorte retrógrado, inquisitorial y gris de esa democracia que tanto ha costado conseguir.

No vamos a permitir ni un paso atrás. Es tiempo de conciencia, de resistencia, de firmeza y de esperanza. Porque, contra lo que ellos creen, el futuro nos pertenece.

INTERSINDICAL ESTÁ ADHERIDA A LA RED CIUDADANA POR LOS DERECHOS Y LIBERTADES DE LA REGIÓN DE MURCIA

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