LÍNEAS DE ACCIÓN SINDICAL Y SOCIOPOLÍTICA 2019

LÍNEAS DE ACCIÓN SINDICAL Y SOCIOPOLÍTICA 2019

Desde que se iniciara la crisis en 2007, se han aplicado durísimas medidas que han hecho recaer todo el peso de la crisis sobre la clase trabajadora y los sectores populares. En el seno de la crisis económica las medidas neoliberales han marcado una senda política y económica basada en el desmantelamiento de los servicios públicos y del Estado de Bienestar, la privatización, el recorte de derechos laborales, el ataque a los derechos sindicales y a la negociación colectiva, entre otros elementos. Un escenario regresivo que lejos de tener un carácter temporal, se ha consolidado de manera estructural.

Durante el último año los cambios políticos a nivel estatal con la llegada del PSOE al gobierno, han tenido efectos muy limitados en la realidad regional. Más bien al contrario, la actitud del gobierno regional del PP, apoyados políticamente por Ciudadanos, se ha alineado con el avance de la derecha más reaccionaria a nivel estatal y demuestran, cada vez con más claridad, su talante antidemocrático y centralista.

La recuperación de la crisis no ha llegado a la inmensa mayoría de la clase trabajadora y cada año que pasa aumentan más las desigualdades entre una minoría privilegiada y una mayoría social trabajadora que continúa sufriendo los efectos del paro, la precariedad y la exclusión social. Un paro que se sitúa por encima de las 103.000 personas (EPA de octubre de 2018), lejos de las 43.000 registradas en el año 2007 en los meses previos al inicio de la crisis, y que tiene, en gran medida rostro de mujer. Mientras, la precariedad laboral avanza sobre las bases de un mercado laboral con una gran dependencia en la estacionalidad, vinculado sobre todo a los sectores del turismo y los servicios, y la parcialidad en el empleo. Este escenario sigue colocando a la Región murciana a la cola en salario medio, en pensiones y a la cabeza en los datos sobre pobreza y exclusión social.

A lo largo del año 2019 nos veremos inmersas en un ciclo electoral largo que se inició con las elecciones andaluzas y tendrá su último hito en la elecciones europeas, autonómicas y municipales. En medio, encontraremos la convocatoria anticipada de comicios generales el próximo 28 de abril que nos sitúa ya mismo en el inicio de una campaña electoral contínua que no terminará hasta el mes de junio cuando se resuelvan los pactos que configuren los nuevos gobiernos autonómicos y municipales. La derecha, neoliberales y conservadores autoritarios, se han reorganizado y toman posiciones, apoyadas en los poderes económicos y en las redes clientelares tejidas durante décadas en nuestra región, para superar la crisis de legitimidad, mantener sus privilegios y continuar imponiendo medidas que hagan peligrar el estado de bienestar, los servicios públicos y los derechos sociales y laborales.

Frente a esta situación, es necesario impulsar desde el sindicalismo alternativo un discurso que señale claramente al enemigo de la clase trabajadora y los sectores populares. Es necesario responder a quienes sitúan la inmigración o las mujeres en el origen de los problemas que afectan a nuestra sociedad. Para ello, debemos mostrar con claridad y con coherencia que es la gran empresa quien esclaviza e impone la precariedad a las trabajadoras y trabajadores, son los propietarios (casi exclusivamente hombres) de las grandes empresas y los grandes patrimonios quienes dictan la política de los Gobiernos central y regional, es la banca la que socializa pérdidas multimillonarias y privatiza los beneficios, etc.

La actual situación exige un trabajo intenso en el terreno ideológico para desmontar los discursos fascistas, xenófobos, homófobos y misóginos. Nuestra acción sindical, en los centros de trabajo, debe tener como objetivo explicar las causas reales de la precariedad laboral y la exclusión social que afectan a muchos sectores de la clase trabajadora y que se apoyan sobre la complicidad del sindicalismo tradicional y el surgimiento de nuevos modelos sindicales con un discurso profundamente antisindical, que basan su trabajo en dar servicios y alejan a su afiliación de la necesidad de organizarse con un trabajo profundo de desideologización, contra el que también hay que luchar.

La defensa del empleo estable y digno y la lucha contra las sucesivas etapas de la reforma laboral continuada que está obligando a sectores importantes de la población a trabajar sin derechos, tienen que marcar nuestra acción sindical. En este sentido, tampoco podemos olvidarnos de aquellas personas que ni llegan a tener contratos precarios, «las invisibles», que carecen de derechos sociolaborales básicos, carne de cañón de empresarios sin escrúpulos y que hoy en día sostienen una parte muy importante del crecimiento económico, de los servicios y de los cuidados.

Las corrientes políticas conservadoras, que se extienden más allá de la derecha tradicional, dirigen un ataque al Estado Social mediante su desmantelamiento económico, su deslegitimación alegando para ello que la gestión pública es deficiente y favoreciendo los procesos de privatización mediante la externalización de servicios y la concertación. Hemos de hacer especial hincapié en la lucha contra estos procesos privatizadores que suponen un ataque a los servicios públicos.

El trabajo de LA INTERSINDICAL REGIÓN MURCIANA no sólo debe quedarse en el ámbito ideológico para combatir las ideas que atacan a la clase trabajadora sino que debe ir acompañado de propuestas concretas que exijan cambios en la política regional. Estas propuestas podrán articularse en torno a un Plan Regional de Desarrollo Económico y Creación de Empleo que recoja 50 medidas concretas para hacerlo realidad que desarrollen un nuevo modelo productivo para nuestra Región, la creación de empleo de calidad y la mejora de los Servicio Públicos.

Durante los próximos meses nuestro trabajo debe orientarse a acumular fuerzas y apoyos que nos permitan derrotar las reformas neoliberales. El tiempo corre a favor de las reformas ya acometidas en la medida en que estos cambios tan brutales en el mundo del trabajo tienen una tendencia histórica a instalarse de manera estructural.

Cualquier propuesta de cambio político, para tener credibilidad, debe afrontar los problemas que han ido dejando pendientes los diferentes gobiernos durante la Transición y apostar por recuperar los principios políticos que nos arrebató la dictadura franquista:

– El laicismo del Estado.

– Un acuerdo para la articulación territorial del Estado que parta de la libre decisión de la población de las diferentes nacionalidades y naciones.
– Una política exterior en favor de la paz y la libertad de los pueblos.
– Atacar el poder de las oligarquías, estableciendo el control público de sectores económicos básicos.
– Democratizar la toma de decisiones de los diferentes Gobiernos y defensa de la participación ciudadana y el modelo asambleario. Nuestra defensa del modelo Intersindical debe ir más allá de pedir más democracia. Pedimos mejor democracia y hemos de ser ejemplo de cómo la implicación en la toma de decisiones hace que las personas se sientan corresponsables de la gestión de los asuntos públicos.

En este contexto, no podemos organizarnos únicamente para resistir y atenuar los efectos de unas políticas y una legislación que maximiza la explotación en el mundo del trabajo. No es posible tampoco pretender modificar el resultado político en un marco autonómico en el que no tenemos suficiente influencia y en el que el sindicalismo tradicional lleva décadas entregado al sistema dejando sin voz y protagonismo a la clase trabajadora murciana. Nuestro trabajo como organización de clase debe ser crear las condiciones ideológicas y de movilización que permitan dar el protagonismo a las trabajadoras y trabajadores para transformar la realidad.

Para ello, la labor y acción sindical que realizamos debe venir acompañada de posicionamientos públicos difundidos a través de diferentes medios que nos permitan alcanzar el mayor número de personas. En este sentido, se establecerá un calendario de comunicación que permita aumentar nuestra visibilidad y desarrollar una agenda propia que señale directamente los problemas a los que se enfrenta la clase trabajadora y los sectores populares así como proponer las necesarias alternativas a un modelo capitalista que perpetúa la desigualdad social y la pobreza en grandes sectores de la población mientras una minoría concentra la riqueza y mantiene sus privilegios.

De igual modo, desde LA INTERSINDICAL REGIÓN MURCIANA debemos contribuir al éxito de la huelga feminista del 8M, fomentando el entendimiento entre el movimiento feminista y el movimiento sindical que permita garantizar la integración de la perspectiva feminista y la laboral.

Como sindicato y a través de nuestra Organización de Mujeres, la postura desde 2017 ha sido acompañar al movimiento feminista en sus demandas, facilitando que quienes quisieran hacer huelga laboral estuviesen respaldadas por una convocatoria, y este año no va a ser una excepción. En defensa de una igualdad real y una sociedad inclusiva y diversa que ponga el cuidado de la vida de las personas, su dignidad y la defensa del medio ambiente en el centro del tablero.

En los próximos meses tenemos presente el trabajo que de forma prioritaria debemos llevar a cabo para la preparación de las elecciones sindicales de los sindicatos que conforman la Intersindical de la Región Murciana y proyectar nuestras líneas de acción sindical para este 2019.

El avance de la derecha y de su componente fascista debe ser respondido con una propuesta de clase que se opongan al autoritarismo poniendo en valor los valores democráticos y la soberanía popular. Hemos de ser propositivos y ser capaces de mostrar cuáles son nuestras propuestas sociopolíticas y económicas, especialmente las laborales, en consonancia con una profunda defensa de un sistema que sea capaz de garantizar una vida digna para todas las personas y el cuidado de nuestro entorno, del medio ambiente y de la vida desde una perspectiva no capitalista ni depredadora.

Simultáneamente, debemos participar en los diferentes movimientos sociales en los que venimos participando e intentar contribuir a su mejor funcionamiento y el éxito de los objetivos que persiguen para construir colectivamente una sociedad más justa y solidaria.

Intersindical-RM se opondrá a las políticas neoliberales de la UE y los organismos internacionales, específicamente a los Tratados de Libre Comercio y la implantación de Tribunales Internacionales que salvaguarden los intereses de las grandes corporaciones frente a los propios Estados y los derechos humanos.

En la mayor crisis migratoria de Europa desde la II Guerra Mundial, donde más de 9.000 personas han fallecido ahogadas o han desaparecido cruzando el mar Mediterráneo durante 2017 y 2018, la Intersindical Región Murciana apoyará la acogida de personas refugiadas tal y como exige el ordenamiento jurídico internacional así como los derechos de las personas migrante.

Se opondrá a las políticas imperialistas, que están incrementando la tensión en numerosas áreas del planeta –y, con ello, el riesgo de una guerra generalizada–, acelerando la carrera armamentística y extendiendo sobre los pueblos la lacra de la guerra y el saqueo de sus recursos. Con el objetivo de mostrar nuestra solidaridad y apoyo con los pueblos que sufren estas políticas opresoras, la Intersindical Región Murciana visibilizará los conflictos no resueltos y la opresión de los pueblos: Sáhara, Palestina, pueblo kurdo, entre otros.

Se posicionará en defensa de la vida y el planeta y de los derechos ambientales. Apoyaremos propuestas de empleo climático y verde en temas como energía, transporte, industria, producción agrícola, pesca, etc. y trabajaremos en común con otros movimientos y organizaciones que trabajen una línea similar y apuesten por la redistribución de la riqueza y se posicionen frente al modelo de producción y consumo actual.

Continuaremos trabajando en espacios de lucha unitarios como las Marchas de la Dignidad y No+Precariedad, así como en las próximas convocatorias del espacio Caminando. Y seguiremos apoyando las convocatorias feministas, de la Coordinadora de Pensionistas y la PAH, así como aquellas movilizaciones que estén en consonancia con los fines que persigue nuestro sindicato. Apoyaremos todas las reivindicaciones en defensa de la educación pública y laica, la sanidad pública y universal, el transporte público, los servicios públicos en general, y todas aquellas reivindicaciones que persiguen la defensa de una sociedad igualitaria, justa, diversa y respetuosa con las personas.

Seguiremos apostando por la derogación de las leyes que recortan derechos: Ley Mordaza, reformas laborales, decretos de recortes, LOMCE, reformas de las pensiones… y por una dotación presupuestaria suficiente para las leyes sociales: Dependencia, Memoria Histórica, Ley de Igualdad, Violencia Machista, Servicios Sociales y Servicios Públicos en general (Educación, Sanidad…).
En un contexto donde tanto la pobreza como la exclusión social mantienen cifras alarmantes en nuestra región y las desigualdades crecen es fundamental seguir luchando por conseguir erradicar la pobreza: energía, vivienda y renta básica. Abordar la pobreza energética, las reclamaciones de la PAH y la renta básica, difundiendo información entre nuestra afiliación y marcando nuestro compromiso sociopolítico apoyando iniciativas relacionadas.

Aprobado por el Pleno de la La Intersindical Región Murciana

Murcia, a 20 de febrero de 2019