LEY DE PARTICIPACIÓN INSTITUCIONAL

INTERSINDICAL RM ANTE  LA NUEVA LEY DE PARTICIPACIÓN INSTITUCIONAL  

En el BORM de 8 de julio se ha publicado la Ley 5 de 2017 de participación institucional de las organizaciones sindicales y empresariales más representativas en el ámbito de la Región de Murcia. Intersindical RM de nuevo constata cómo la Administración escoge a los agentes sociales que más le interesan a cambio de una nada despreciable cantidad de euros. Los partidos políticos PP, PSOE y Ciudadanos presentaron en la Asamblea Regional una ley de participación institucional de las organizaciones sindicales y empresariales “más representativas” en la Región de Murcia, es decir, CROEM, CCOO y UGT.

En la propia ley establece que “el modelo de concertación ha evidenciado sobradamente su eficacia en el desarrollo de los intereses sociales y económicos de la comunidad autónoma y el bienestar general de sus ciudadanos gracias a la responsabilidad y lealtad institucional de las organizaciones participantes”.

Importantes responsabilidades: formar parte de los órganos colegiados consultivos de asesoramiento y participación en materia de trabajo, empleo, seguridad y salud laboral, formación profesional y políticas de igualdad, emigración e inmigración vinculadas al mercado de trabajo.

Intersindical RM considera que los partidos políticos y la Administración han optado por un modelo excluyente  que potencia el bisindicalismo, que prima a determinadas organizaciones en detrimento de otras y cuyo objetivo principal parece ser la financiación para compensar la participación en los diversos órganos de representación.

Estamos convencidos de que hay que luchar por unas formas de participación que garanticen la igualdad y tengan en cuenta la representatividad de las organizaciones sindicales, que no agentes sociales. Una representatividad que no ha de ser excluyente ni potenciar el bisindicalismo, sino que ha tener en cuenta los resultados de las elecciones sindicales.

Para Intersindical RM esta ley sirve para profundizar en la mala imagen del movimiento  sindical que parece más preocupado por su financiación que por resolver los problemas de las y los murcianos.