LEANDRO SÁNCHEZ PÉREZ

Nuestro amigo Leandro empezó a trabajar como maestro en el Puerto de Mazarrón pero su primer destino definitivo fue en el  Puerto de Santa María en Cádiz al principio de los años 60. A mediados de la década llega a La Raja, en Jumilla y en los 70 a la Era Alta, desde donde se trasladó al colegio La Paz, donde estaba destinado cuando se jubiló.

En el curso 75-76 hubo un movimiento asambleario en la enseñanza, fundamentalmente en la primaria, que desembocó en unas elecciones que se celebraron provincialmente  a través del Servicio Estatal del Magisterio -SEM. En estas elecciones (en casi todo el estado) se enfrentaron dos candidaturas,  una oficial ( patrocinada por el propio SEM) y  otra avalada por  las Asambleas de maestros denominadas  Coordinadoras  en las que estaban todos los sectores progresistas de la enseñanza. Una de las cosas que se dirimía era si la deriva del sindicato vertical sería un colegio profesional o un sindicato.

En ese momento se dio a conocer Leandro, en la candidatura oficialista que resultó perdedora.

Ganó la candidatura de las Coordinadoras que representaban la opción para avanzar en la propuesta de un nuevo sindicato (la perdedora decidió formar una asociación conocida como ANPE). A partir de la confirmación administrativa de los resultados en febrero de  1976, Leandro se adhiere a la Coordinadora   y centra su actividad en la creación del Sindicato de Profesores de EGB, hacia el de Trabajadores de la Enseñanza,

Desde ese momento comenzó a trabajar en el sindicato que se constituyó como Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de la Región de Murcia (STERM) en el 77.  En el congreso de constitución es  elegido para el Comité Regional del STERM en el que vuelca toda su actividad sindical.

Leandro estuvo como delegado en el comité de la huelga del 78, en las asambleas que se hacían en la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid,  y al mismo tiempo en la creación de Confederación. Todo ello desde su puesto como director del Colegio de Era Alta  y en representación del STERM-UCSTE).

En los 80 trabajó en el ICE, Instituto de Ciencias de Educación, y posteriormente compagina la actividad sindical y el trabajo en su centro.

Tras la huelga del 88 se liberó por el sindicato y dedicó gran parte de sus energías a trabajar por la unidad de los STEs (divididos en dos confederaciones: UCSTE y STEC ) que se habían separado  en 1984 un par de años después de la primera victoria del PSOE. Tanto fue así que el 3 de junio de 1990, en la fiesta final del Congreso de reunificación, después de muchos días agotadores de negociación, sufrió un infarto que le llevó a la jubilación.

Su salud se resiente en distintos momentos lo que no quita para participar activamente en la vida sindical avalando la formación de La Intersindical a finales de los 90. Su activismo le lleva a trabajar en temas de laicidad tanto personales con educativos y  últimamente, sociales ( vivió con gran intensidad el 15M, todos los días pasaba por la Glorieta).

 En estas movidas  conoce a los yayoflautas  y poco más tarde se unió a ellos participando en encierros en bancos, en sus asambleas y en sus comidas. 

No ha sido el “bicho CV19” que nos asedia en estos momentos. En los últimos meses le costaba moverse de su casa pero siempre la mantenía abierta a los amigos y cada vez que lo visitaba era raro que no hubiera alguien.

No hemos podido despedirlo como él y nosotros hubiéramos querido, entre otras cosas porque no era amigo de  responsos, él hubiera querido que su ataúd estuviera cubierto con una bandera que le habían bordado que ponía STERM-UCSTE.

Te echamos, te echaremos de menos. Descansa en paz compañero.