INDIGNACIÓN POR LAS MEDIDAS DE MITIGACIÓN DEL IMPACTO DEL COVID-19

LA INTERSINDICAL-RM MUESTRA SU TOTAL INDIGNACIÓN ANTE LA APROBACIÓN DEL DECRETO LEY DE MITIGACIÓN DEL IMPACTO SOCIOECONÓMICO DEL COVID-19 EN MATERIA DE VIVIENDA E INFRAESTRUCTURA.

El Gobierno Regional aprovecha de manera oportunista la crisis del COVID-19 para profundizar en un modelo agotado e insostenible de turismo y construcción.

El sindicato de trabajadoras y trabajadores de la Intersindical de la Región Murciana ha mostrado su total indignación ante el contenido del Decreto-Ley n.º 3/2020 de mitigación del impacto socioeconómico del COVID-19 en el área de vivienda e infraestructuras publicado este 28 de abril en el BORM. Un Decreto-Ley que aprueba una serie de medidas que ahondan en un modelo turístico e inmobiliario que refleja, una vez más, el tipo de política cortoplacista a la que nos tiene acostumbrada la derecha que lleva décadas gobernando esta Región.

Estas medidas responden más al interés del Gobierno Regional, formado por el Partido Popular y Ciudadanos, de aprovechar la crisis económica y social producida por el COVID-19 para implantar medidas económicas que responden a las demandas de la patronal, y no al interés general de la sociedad murciana, y aplica las viejas medidas neoliberales que, por un lado, favorecen la creación de un nuevo boom inmobiliario y, por otro lado, facilitan la explotación de los recursos naturales de nuestra Región.

Un modelo productivo injusto e insostenible

El Plan del Gobierno Regional para abordar la crisis económica y social producida por el coronavirus pasa por apostar por modelos privatizadores que han demostrado ser gérmenes de la corrupción y el despilfarro del dinero público, por facilitar la construcción y expansión de Puertos Deportivos y por agilizar los trámites para disponer de suelo y para la construcción de vivienda. Unas propuestas que ya demostraron en el pasado su ineficacia para asentar las bases de un modelo productivo sostenible y estable capaz de garantizar el desarrollo económico y social de la Región. Al contrario, ahondaron en las brechas de desigualdad y precariedad de nuestra Región al no garantizar en ningún caso ni la redistribución de la riqueza ni la protección social de las trabajadoras y trabajadores murcianos.

Exigimos al Gobierno Regional que abandone este modelo productivo que tanto daño ha causado ya a esta Región y que tan lejos está de dar respuestas a las necesidades de la sociedad murciana. Por ello, abogamos porque esta crisis sirva para reformular un modelo que garantice el futuro de la Región bajo los principios de la sostenibilidad medioambiental, la defensa de la salud de las personas y el acceso real y efectivo al derecho a la vivienda sin promover la especulación. Todo ello en el marco de modelos de trabajo que acaben con la precariedad laboral y que mejoren las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora murciana y los sectores populares. Mientras no se avance en esa dirección, señalan desde el sindicato, se seguirá hipotecando el futuro de esta Región.