Visión de la Atención a la Diversidad en la Región de Murcia.

“Si quieres desprestigiar una profesión o a un profesional, dale más tarea de la que pueda hacer”.

     Para establecer la visión general de la situación de la Atención a la Diversidad en la Región de Murcia vamos a definir qué entendemos por Atención a la Diversidad.

La Atención a la Diversidad la entendemos como el conjunto de acciones educativas que en un sentido amplio intentan prevenir y dar respuesta a las necesidades, temporales o permanentes, de todo el alumnado del centro y, entre ellos, a los que requieren una actuación específica derivada de factores personales o sociales relacionados con situaciones de desventaja sociocultural, de altas capacidades, de compensación lingüística, comunicación y del lenguaje o de discapacidad física, psíquica, sensorial o con trastornos graves de la personalidad, de la conducta o del desarrollo, y de graves trastornos de la comunicación y del lenguaje.

     La Atención a la Diversidad no es un concepto abstracto, no es solo el nombre de una dirección general de nuestra Consejería; es la atención, en base a sus necesidades, a todo el alumnado de nuestro sistema educativo. Pero actualmente en el ámbito de recursos personales y materiales con el que está dotada esta atención, es francamente muy difícil, por no decir imposible.

     Si desgranamos la definición anterior, en la situación de esta Atención en la Región de Murcia, tenemos la siguiente situación. Para comenzar, nos olvidamos de la parte de la prevención. Todos los planes de Atención a la Diversidad, todos los planes de actuación de los Equipos de Orientación y Departamentos de Orientación, plantean objetivos, actuaciones e intervenciones para la prevención de dificultades personales, sociales,… de nuestro alumnado. Pero ¿creen firmemente, los responsables de la Consejería, que un/a Orientador/a de un Instituto puede establecer estas medidas preventivas cuando se tiene una ratio de 1000 alumnos/as? Podrían realizar esas tareas,  pero en el día a día,  el horario se va en tramitar becas, coordinar las tutorías, dar docencia, reuniones con las familias, orientar académicamente, la Comisión Pedagógica, Jefatura del Departamento… además de las que vayan surgiendo en el día a día: coordinación con departamentos, acoso escolar, conflictos entre alumnas/os, problemas varios…. Además de toda la burocracia.

Hablamos también de prevenir y atender los factores sociales, aquellos que vengan derivados por el entorno del menor, por problemática familiar, problemas de conducta, acoso… los Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad (PTSC) tienen un gran peso en este punto. Forman parte de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica y de los Departamentos de Orientación, atendiendo a estos factores socio-familiares. ¿Creen de verdad que un Profesor Técnico de Servicios a la Comunidad de un EOEP puede hacer correctamente las labores para las que le han nombrado cuando tiene una ratio de 5000 alumnas/os en 40 colegios diferentes?    

Pasamos ahora al alumnado que sí requiere de una atención específica; que por un motivo u otro necesita una atención individual para poder estar integrado en colegios ordinarios con el resto de sus compañeras/os. Actualmente las instrucciones de la Consejería, sobre las ratios aplicables a la atención de esas alumnas/os, son tan restrictivas, tanto en número como en problemáticas, que ser atendido por una Maestra/o de Pedagogía Terapéutica o una Maestra/o de Audición y Lenguaje se ha convertido casi en una cuestión de suerte. Una Maestra/o de Audición y Lenguaje tiene jornada completa en un colegio cuando éste tiene más de 22 alumnas/os, con informe y necesidad de atención. Lanzo una reflexión al aire: si un menor está en el colegio 25 horas a la semana ¿cuántas sesiones puede recibir de este profesional cuando lo comparte como mínimo con otros 22 compañeras/os? Digo bien, como mínimo, porque si en lugar de haber 22 hay 27, no pensemos que van a mandar otro Maestra/o  de Audición y Lenguaje.

     También podemos analizar la situación en la que se encuentran las y los Fisioterapeutas que dan atención a menores con problemas y dificultades motrices, tanto en secundaria como en primaria. Hace unos meses la consejería mandó instrucciones a los centros para informar que en caso de baja médica de un profesional, esté debería ser cubierto por los demás Fisioterapeutas del sector, por consiguiente dejando de atender a otros menores y seleccionando con varita mágica quién tiene o no derecho a recibir esta ayuda, a ponernos delante de las familias a explicarles por qué su hija ayer tenía derecho y hoy no lo tiene.

     No me quiero olvidar de tutoras/es, maestras/os y profesoras/es y de su trabajo en la atención a la diversidad. El otro día un compañero me decía: “tengo 25 alumnas/os en mi aula de 4º de Primaria, de ellos tengo 2 con dislexia, un menor con Trastorno del Espectro Autista, uno en proceso de valoración por posible TDAH y una nena con Síndrome de Down. Además llevo un nene que es absentista y he iniciado el protocolo de Absentismo”. Este compañero, ¿de dónde puede sacar el tiempo para atender con calidad a todo su alumnado, para reunirse con el resto del equipo docente, para reunirse con el equipo de orientación, para trabajar con todas las familias…? ¿Cómo puede atender con calidad a sus 25 alumnas/os, a quienes no tienen ninguna dificultad y a quienes la tienen? ¿Cuándo puede adaptar los exámenes de los disléxicos, preparar material específico de trabajo para la menor con Síndrome de Down… entre otras? Para quien no lo sepa, el alumnado con dislexia o TDAH no aporta ningún recurso personal al centro, no cuentan para la ratio de ningún especialista, ni para la reducción de la ratio en el grupo-aula.

     Si hay un recorte significativo dentro de la Atención a la Diversidad, son los recursos personales. La ampliación de los ratios, agrupar al alumnado con necesidades específicas con el objetivo de reducir, los no aumentos de plantillas…. Y las y los inspectores recorriendo centros educativos revisando informes psicopedagógicos, horarios, agrupamientos… y no para dar mejor calidad al alumnado sino con el afán de recortar (¡Instrucciones de arriba!).

     Directoras y directores de centros educativos solicitando y resolicitando que se cubran bajas de Auxiliares Técnicos Educativos, que se le den más horas de orientación, poner un PTSC en su centro de Secundaria… Ante estas demandas la Consejería hace oídos sordos, cuando hay unas necesidades reales en los centros que intervienen; pero de un día para otro nos encontramos con que van a poner enfermeras/os en 80 centros educativos de la Región de Murcia; me pregunto ¿poner a estas/os enfermeras/os responde a una necesidad sentida y prioritaria de nuestro sistema educativo? Preguntar en el centro de vuestros hijos e hijas, rápidamente sabréis la respuesta.

     En esta situación, las y los profesionales que se dedican a esta labor, casi quijotesca, realizan su trabajo con una gran calidad, sin acompañarle el horario ni los recursos personales y/o materiales. Con una mano, la consejería firmando la reducción y precarizando la intervención, y  con la otra firmando acuerdos con asociaciones o entidades privadas para que puedan entrar a estos centros a atender al alumnado que el profesional público “no puede o no sabe” atender de calidad.

Por concluir, la Consejería ha realizado muchos recortes en los últimos años, acompañados de una minusvaloración de las y los profesionales en general y de quienes se ocupan de la atención a la diversidad, en particular. Existen recortes visibles, pero muchísimos de ellos invisibles y que deterioran la calidad de la educación que están recibiendo nuestras hijas e hijos.

Luego, cuando suceden hechos dramáticos y noticiables, se pregunta el conjunto de la sociedad ¿qué ha hecho el centro educativo? Pues querida sociedad… hemos hecho lo que hemos podido, a donde hemos podido llegar quitándonos horas de sueño, de coordinarnos desde casa, de tener reuniones a horas intempestivas, de formarnos en nuestro tiempo libre y  con nuestro dinero, de implicarnos personalmente en muchas historias de nuestras alumnas/os, de testificar en juicios con ningún apoyo de la Consejería… y así un largo etcétera.

Pero hay muchísimas alumnas/os que podrían beneficiarse de una atención de calidad, de un trabajo específico para sus limitaciones, de una detección e intervención lo antes posible, de intervenciones puntuales con quienes tienen dificultades temporales para no  agravar sus problemas, el seguimiento de casos que llevamos,… pero para eso hace falta tener una única mano para firmar y apostar por las y los profesionales que dan estos servicios.

     Como dice un gran profesional de la atención a la diversidad: “si quieres desprestigiar una profesión o a un profesional, dale más tarea de la que pueda hacer”, totalmente aplicable a todos los casos anteriores.

Escrito por un afiliado de STERM Intersindical.