STERM SE OPONE A LOS CONCIERTOS EDUCATIVOS

Desde el sindicato seguiremos defendiendo la Educación Pública y oponiéndonos a cualquier concierto educativo. Como ya denunciamos, la Formación Profesional va a suponer el nuevo gran desvío de fondos.

La semana pasada se aprobó en la Mesa de la Concertada en la que la Consejera, esta vez sí permaneció en todo momento, la ampliación de los conciertos de 4 a 6 años y la posibilidad de que estos  centros concierten el Bachillerato y la Formación Profesional a partir del curso que viene.

Esta ampliación de conciertos, además de empeñar el futuro de la educación condicionando incluso la próxima legislatura, se plantea justo cuando la bajada en la tasa de natalidad debido a la crisis-estafa económica llega a la Educación Infantil y está cercana a entrar en la Educación Primaria. Ante esta bajada de “clientes”, la Consejería se dispone a compensar a las empresas que se dedican a adoctrinar al alumnado.

STERM se opone a todos los conciertos educativos, y en especial a esta ampliación de máximos mientras se deja morir por inanición a la Escuela Pública. No es de recibo que tengamos aulas masificadas, docentes a los que se penaliza por enfermar y saturados de trabajo, centros en los que se pasa frío porque no pueden pagar la calefacción o porque la instalación eléctrica no soporta aparatos de climatización, goteras en los techos, falta de materiales y una larga lista de deficiencias que acarrea la Educación Pública.

Las familias deben saber que sus hijos tienen amianto sobre sus cabezas y que están haciendo las prácticas en talleres con goteras justo sobre la maquinaria, con el riesgo que ésto conlleva.

La Formación Profesional en la región está sufriendo los recortes más que cualquier otra etapa educativa. Darse una vuelta por las instalaciones, ver los materiales de que disponen y hablar con profesorado y alumnado basta para hacerse una idea de que tenemos una red de centros casi tercermundista. Nos parece una desfachatez que la Consejera aluda a que se pretende garantizar una educación de calidad, cuando no hace nada para que esto ocurra.

El nuevo mapa de la FP debe tener en cuenta, no sólo la empleabilidad del alumnado una vez terminados los estudios, sino también que no se concierte ningún Ciclo Formativo hasta que no se garantice, como declaró la Consejera, que están satisfechas todas las necesidades de escolarización atendiendo a la demanda social existente. Si el alumnado quiere estudiar en la pública, la Consejería debería garantizarlo, y no limitar las plazas para favorecer de esta manera que se matriculen en la privada.

El último centro público construido en la Región data del 2013. Desde entonces, sólo se han construido centros privados, lo cual nos da una idea de cuáles eran las intenciones del gobierno de la región, como también queda constatado cada vez que sacan un concierto, un convenio o una subvención para una entidad privada.

Este sindicato exige que los gestores de lo público empiecen a hacer su trabajo y dejen de llenarle los bolsillos a sus rancias amistades conservadoras, liberales y capitalistas. No nos sirve la excusa de que no hay dinero para que el profesorado interino cobre las vacaciones. La Consejería pierde su credibilidad día a día.

El dinero público debe destinarse a la educación pública. Nos oponemos totalmente a que el dinero de todas y todos se destine a financiar centros privados. Las familias que quieran que sus hijos acudan a un centro elitista, que lo paguen de sus bolsillos.