STERM Intersindical critica la política de hechos consumados de la Consejería de Educación.

Considera que los grupos de trabajo son una tomadura de pelo, vacíos de contenido.

Acusa a Pedro Antonio Sánchez de ‘pasar el rodillo’ y ningunear la opinión de profesionales, alumnado y familia.

Los resultados del “informe PISA” y la reacción pública de la Consejería de Educación a los mismos ya han cosechado duros reproches por parte de las organizaciones sindicales, fundamentalmente STERM INTERSINDICAL, que ha criticado con dureza las declaraciones realizadas en los últimos días por diferentes miembros del equipo de Pedro Antonio Sánchez.

 

 

Para esta organización, plantear que la Consejería ya trabajaba junto a los sindicatos en un Plan de Mejora del Sistema Educativo es, sencillamente, falso. Según STERM, los grupos de trabajo apenas se han reunido y cuando lo han hecho han estado prácticamente vacíos de contenido. Además se han secuenciado de forma que los problemas más profundos siguen aún sin abordar.

STERM INTERSINDICAL tacha de hipocresía a la propia Consejería que, de un lado, intenta transmitir una imagen de diálogo, y de otro toma decisiones a golpe de titular sin contar con las opiniones de profesionales, alumnado o familias. En ese sentido recuerda el malestar provocado por la forma en que se configura el apoyo educativo individualizado que sustituye al defenestrado PROA. El anuncio de auditorías a los centros o de la elaboración de rankings de los mismos, es igualmente criticado por esa misma razón: ser decisiones que se toman a espaldas de la comunidad educativa, con nocturnidad y alevosía.

Para STERM INTERSINDICAL la Consejería desarrolla una política de hechos consumados en la que se dan la mano, peligrosamente, buenas dosis de improvisación y una manifiesta voluntad de dejar morir el sistema público educativo.