NO A LAS PRUEBAS DE EVALUACIÓN EXTERNAS

STERM INTERSINDICAL SE OPONE A LAS PRUEBAS DE EVALUACIÓN EXTERNAS Y DENUNCIA LA PERSISTENCIA DEL GOBIERNO REGIONAL DEL PP DE CONTINUAR CON LA IMPLANTACIÓN DE LA LOMCE, PESE A QUE EXISTE UNA MAYORÍA SOCIAL Y POLÍTICA CLARAMENTE CONTRARIA.

Con estas pruebas individualizadas y de diagnóstico se somete a niñas y niños 3º y 6ºde Educación Primaria y de 2º y 4º de la ESO a una situación de estrés injusta e inútil desde una perspectiva pedagógica. Además se genera una situación caótica en los centros educativos que sufren el ir y venir de profesorado que se tiene que desplazar de un centro para otro y también para el alumnado que ve como se ve interrumpido el normal funcionamiento de las clases por la falta de las y los docentes de referencia.

Mediante la aplicación de estas pruebas externas se fomenta un modelo de educación basado en la superación de pruebas externas que serán las que marcarán los informes que irán constituyendo su expediente académico. Pero, ¿acaso servirá para que se aumenten los presupuestos educativos para desarrollar planes estratégicos de mejora de la calidad educativa? La respuesta es NO.

La imposición de este tipo de evaluaciones obliga al profesorado a centrar el proceso de enseñanza-aprendizaje en la superación de una prueba final, realizada por profesorado ajeno al alumnado y que deja en el olvido la formación global de la persona sin atender a la diversidad y sin respetar los procesos de maduración individuales.

José Manuel Fernández, co-portavoz de STERM Intersindical, recuerda que “estas pruebas son un gasto innecesario de aproximadamente 30.000 € anuales y un mecanismo ineficaz que poco o nada tienen que ver con la calidad educativa. Incluso, en un esfuerzo más del gobierno del PP por pervertir el modelo educativo, la publicación de estos resultados y la creación de rankings supone un mecanismo que genera aún mayores desigualdades entre centros educativos”.

Desde STERM Intersindical seguimos manifestando un NO rotundo a la LOMCE y exigimos su derogación para que se sigan aplicando medidas como las pruebas externas que menoscaban los principios pedagógicos que deben regir la educación pública. Es necesario más que nunca defender la calidad educativa y que se empleen los recursos económicos que conllevarán estas pruebas en revertir el progresivo deterioro provocado por los recortes educativos.