Matricula a tu hijo/a en la Escuela Pública

El próximo 30 de abril finaliza el periodo de inscripción para escolarizar  a niños y niñas que comenzarán su educación infantil, primaria o Secundaria el curso 2015-2016. Estos días, ellos o sus padres, deben decidir dónde van a realizar sus estudios.

STERM-Intersindical desde su ya conocida defensa de la escuela pública, quiere animar a las familias a matricular a sus hijos/as en los centros públicos de enseñanza. Porque la escuela pública, frente a la escuela privado-concertada, es la escuela de todos y para todos con independencia de la clase social, el género, la etnia o la capacidad económica.  Nadie se siente excluido en ella.

Los centros educativos públicos dirigen sus actividades a toda la población. La búsqueda de la excelencia y los fines igualitarios son sus objetivos.

SI QUIERES PÚBLICA, PIDE PÚBLICA

La escuela pública es gratuita, democrática, participativa, laica e integradora. (Ver campaña: Por una Escuela Laica)

Una escuela es democrática y participativa cuando es de todos los miembros de la sociedad, es decir, cuando a diferencia de la privada, nadie la puede reivindicar para sí excluyendo de su disfrute a los demás.

La organización, gestión y control de la escuela pública residen en todos los componentes de la comunidad educativa. Padres, profesorado y alumnado se comprometen en la tarea educativa. Los intereses colectivos y comunes de todas las personas que la integran, prevalecen por encima de cualquier interés particular y corporativo. Los profesionales de la escuela pública han demostrado su competencia a través de un proceso selectivo riguroso, son por tanto los mejor preparados.

Una escuela democrática y participativa se plantea, con todos los medios a su alcance, conseguir la igualdad de oportunidades, trabajando para eliminar cualquier barrera que dificulte el desarrollo de las máximas capacidades de todo su alumnado.

La Escuela Pública es plural ideológica y culturalmente, es decir, no practica el adoctrinamiento y garantiza la libertad de pensamiento y expresión.

Ningún alumno o alumna puede ser marginado por las convicciones de sus familias. En una escuela laica el hecho religioso y filosófico se plantea, exclusivamente, desde un punto de vista histórico y cultural y no desde el adoctrinamiento. (Modelo de denuncia ante la presencia de símbolos religiosos en edificios públicos)

La escuela pública promueve una educación en valores universales,  la justicia social, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, la igualdad sexual y étnica, el respeto a la identidad cultural y lingüística, y la resolución pacífica de los conflictos.

Más información sobre el proceso de matriculación en la Escuela Pública