INSTRUCCIÓN MILITAR EN CENTROS EDUCATIVOS

 

EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN PRETENDE INTRODUCIR LA INSTRUCCIÓN MILITAR EN LOS CENTROS EDUCATIVOS. La Confederación de STEs-i, de la que forma parte STERM-i, considera un grave despropósito la iniciativa ministerial, contraria a los principios básicos de la educación.

Recibimos con alta preocupación, las noticias procedentes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte que señalan que se pretende introducir contenidos militares en los currículos escolares. De hecho, el MECD ya ha elaborado el proyecto «Conocimiento de la Seguridad y la Defensa Nacional en los centros educativos (Educación Primaria)», con el fin de que forme parte del currículo de Primaria y, por lo tanto, pase a formar parte de los contenidos que el alumnado de esa etapa educativa deba trabajar.

El MECD en la deriva de actuaciones unilaterales, que viene practicando, sin atender ni al resto de partidos políticos, ni a la Comunidad Educativa, ha dado un nuevo paso por su cuenta, en un tema  de especial sensibilidad y que, debería contar con los apoyos suficientes para poder, siquiera plantearse.

La Constitución Española establece en el artículo 27.2 que «La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales». Por ello que el propio Ministerio de Educación establezca como finalidad que “se difunda en los centros escolares de Educación Primaria y Educación Secundaria, la cultura de defensa y los valores asociados a ella” parece, como poco forzado, si no en clara contradicción con uno de los pilares fundamentales de la educación, como es la formación en el alumnado de actitudes que favorezcan la participación democrática, el espíritu crítico y los valores de la paz.

Y, en cualquier caso, desde la Confederación de STEs-Intersindical creemos que ser ciudadanos es serlo de un territorio mucho más amplio que el delimitado por fronteras o por símbolos nacionales.

Además, nos inquieta el interés particular que pueda tener incluir estos contenidos y nos lleva a pensar más en propaganda e intereses políticos partidistas que en el bien del alumnado.

Y, sobre todo, porque creemos que los valores que nos harán ser mejores ciudadanos son la confianza, la empatía, la cooperación (sin armas), y aquella educación que nos permita ver al otro como un igual.

Y es que en esta comunidad global cada vez cobran más fuerza las relaciones sociales y la capacidad colectiva de crear soluciones comunes a problemas comunes y globales. Habilidades, actitudes y valores que sí consideramos propios de la asignatura de Valores Sociales y Cívicos y deberían fomentarse en la escuela.

En definitiva, cuando –por desgracia- en los últimos meses, ha estado presente el debate sobre el adoctrinamiento en la Educación, una iniciativa de este tipo, no puede tener sino nuestra oposición más enérgica por sectaria, partidista y contraria al desarrollo de la personalidad integral del alumnado en los valores democráticos y de participación.