EL CALOR EN LAS AULAS

A falta de cinco días lectivos para finalizar el curso, la Consejería Educación ha enviado una nota informativa a los equipos directivos con recomendaciones para aguantar el insoportable calor que se vive en los centros educativos de la Región. Con dicha nota y la ya famosa “autonomía de los centros”, la administración se lava las manos ante incidentes tan desagradables como las lipotimias del alumnado recientemente producidas.
La comunidad educativa lleva años reivindicando la mejora de las instalaciones para cumplir con los parámetros establecidos de salud. No es un asunto nuevo, como tampoco lo es la climatología de nuestra Región.
Ante las temperaturas extremas que estamos padeciendo y que serán más recurrentes en el futuro inmediato a causa del calentamiento global, la necesidad de climatización de nuestros centros se ha convertido en una necesidad que ya no podemos aplazar. La respuesta a esa necesidad es una obligación y tiene su reflejo normativo en el R.D. 486/2007 en el que se establecen las condiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Exigimos que se desarrolle legislación específica.
En el caso de los centros educativos, que además se constituyen como centros de formación de los ciudadanos y ciudadanas del mañana, esta situación es aún más grave, ya que el alumnado es mucho más sensible a las elevadas temperaturas.
Desde el Área de Medioambiente de la Confederación Intersindical denunciamos estos gravísimos incumplimientos en materia de salud laboral y la absoluta dejadez por parte de las administraciones a la hora de arbitrar medidas que hubieran evitado llegar a las situaciones que hemos vivido en los últimos días con las altas temperaturas.
Llegados a este punto, planteamos un conjunto de medidas que den respuesta a esta necesidad inmediata y que, además, contribuyan a abordar el problema desde un enfoque bioclimático que conecte directamente con los compromisos de sostenibilidad y acción contra el cambio climático. Para ello son requisitos imprescindibles la participación de la comunidad educativa y el compromiso de las administraciones. Proponemos, entre otras, las siguientes medidas inaplazables:
Soluciones concretas a las necesidades inmediatas de cada centro ya que no hay una solución única (ventiladores, flexibilización horaria y de espacios y, en su caso, aires acondicionados)
Introducir criterios bioclimáticos en los centros ya construidos, en los que se han de construir, renovar o ampliar:

o Orientación adecuada
o Aislamiento térmico
o Placas fotovoltaicas
o Eliminar el cemento de los patios y revegetar los espacios, potenciar los huertos escolares, pérgolas verdes, jardines biodiversos
o Cubiertas y muros verdes
o Ventilación cruzada
Impulso de la educación por el clima:
o Revisión de los contenidos curriculares desde un enfoque ecológico
o Potenciar y difundir las experiencias educativas contra el cambio climático que se están desarrollando en los centros
o Implantar sistemas de movilidad sostenible (caminos escolares, popularizar la bicicleta y el patinete…)
Todas estas medidas cobran su pleno sentido en un marco más amplio de actuación donde la eficiencia energética, las energías renovables, la reducción de emisiones, conservación de la biodiversidad… sean un objetivo prioritario del conjunto de la sociedad.

Resolución del Pleno de Stes-intersindical
17 de junio de 2017