Carta de una afilada a la Consejera de Educación

Compartimos una carta dirigida a la Consejera de Educación por Fuensanta Vidal Coy, docente jubilada y afiliada a nuestro sindicato. En ella hace una interesante reflexión de lo que ella considera un verdadero reconocimiento a la labor docente.

Sra. Consejera de Educación y Universidades:

He recibido su invitación al Acto de reconocimiento a la labor de los docentes jubilados durante el año 2016 que , presi­dido por el Excmo.  Sr. D. Pedro Antonio Sánchez López, Presiden­te de la Región de Murcia, tendrá lugar el próximo 2 de febrero, a las 19 horas, en el Centro Cultural Infanta Elena de Alcanta­rilla. Y le escribo esta carta para decirle que gracias, pero que no voy a asistir. A continuación, paso a explicarle por qué.

Soy de las personas que creen que los reconocimientos hay que hacerlos en vida y, desde luego, ni su Consejería ni el Ministerio de Educación se han distinguido por reconocer nada a los docentes en activo, especialmente a los de la enseñanza pública: aumento de ratios, aumento de horas lectivas, aumento de responsabilidades y funciones, recortes en sueldo y en pagas extraordinarias, recortes en los presupuestos de los centros escolares y retrasos en el abono de las asignaciones económicas (hasta el punto de poner en peligro el pago de la luz y de los materiales imprescindibles para el desarrollo de la actividad docente), recortes en la dotación de personal de administración y servicios… En fin, aprobación de la LOMCE, ley educativa que propicia la segregación del alumnado según sus circunstancias familiares, sociales y económicas y liquida los instrumentos que convierten a la educación en compensadora de desigualdades so­ciales; que acaba con todo aquello que posibilita el pensamiento independiente y la creatividad; que cuestiona la idoneidad y la profesionalidad de los. docentes con unas pruebas externas o reválidas porque ¿no me fío de la evaluación que se hace en los centros?; y que convierte al profesor en un «burócrata encadena­do a los estándares»… ¿Y, ahora que estoy muerta (laboralmente, claro), me quiere usted reconocer qué?.

Y para colmo, en línea con el objetivo que el PP tiene mar­cado de desprestigiar y convertir la escuela pública en un gueto , usted afirma que «el compromiso del Gobierno regional con una enseñanza de calidad» es lo que justifica la ampliación de la vigencia de los conciertos con la enseñanza privada (La Verdad, 18-I-2017). ¡Claro!, su «enseñanza de calidad» también jus­tifica la ampliación de los conciertos al Bachillerato y la FP. Porque, por supuesto, para el gobierno del PP la enseñanza de calidad no está garantizada en la Escuela pública… Priorice usted lo que debería ser su prioridad, como representante público que es: una enseñanza pública de calidad de todos y para todos.

Tanto reconocimiento a la labor docente me abruma, sobre todo por la confianza que demuestra usted en los docentes… de la privada concertada. Yo, como profesora de un centro público, tuve que firmar una autorización para que la Consejería averiguara en la Administración de justicia si tengo o no antecedentes por delitos sexuales. Sin embargo, para los centros concertados, el titular del concierto presentará «una declaración responsable acreditando que todo su personal no ha incurrido en delitos sexuales» (La Verdad, 1B-r-2017). A esto se le llama igualdad de trato.

Pues eso, que no voy a ir. Además, la «oferta” se las trae: desde las 10 de la mañana, zascandileando por la ciudad, con co­mida en una venta a 15 € (que paga cada uno, supongo) y, a las 19 horas, el Acto: «abnegados profesionales, ‘maestros’ en su más excelso significado, sin vosotros no sería posible el éxito en el que se muere este país…/1 j Y venga pomada!. Francamente, ustedes organizan mucho mejor otros actos, con más estilo y vino español y tal por cuenta de todos los contribuyentes. No se han estirado I no, con los reconocidos docentes jubilados…

Ya sé que no me echará de menos, como yo tampoco a usted ni al Presidente de la Región de Murcia. Pero no quería dejar pasar esta ocasión sin decirle que el mejor reconocimiento para mí, docente jubilada, han sido los éxitos de mis alumnos y el orgu­llo de haber trabajado con unas personas admirables personal y profesionalmente, mis compañeros docentes. Lo demás, “vanitas vanitatis” (expresión que muy pronto dejará de entender el común de los mortales gracias, también esto, a ustedes.

 

Atte.

Murcia 23 de enero de 2017

Fdo.: Fuensanta Vidal Coy Profesora jubilada 22453159F

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