EL ENGAÑO DEL PACTO PARA LA REACTIVACIÓN

LA INTERSINDICAL CRÍTICA EL PACTO REGIONAL PARA LA REACTIVACIÓN Y LO CONSIDERA COMO UN NUEVO ENGAÑO.

Intersindical Región Murciana considera el pacto insuficiente, poco concreto y con cuestiones fundamentales que no se abordan.

El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Intersindical Región Murciana considera que el pacto firmado el pasado día 16 de mayo por el Gobierno Regional, la patronal y los sindicatos CCOO y UGT es una nueva tomadura de pelo a la ciudadanía murciana. Para el sindicato este documento se convertirá en poco tiempo en papel mojado, con una escasa o nula incidencia en la protección social de la ciudadanía y en la protección del empleo.

Intersindical Región Murciana defiende que en los primeros meses desde que llegó la pandemia el Gobierno Regional ha mostrado cuál es la ruta marcada para mitigar los efectos socioeconómicos del COVID-19. A través de la aprobación de varios Decretos-Ley se ha apostado por los viejos modelos de desregulación de sectores como la construcción de vivienda, el fomento de los puertos deportivos o una mayor flexibilización de los controles de la contaminación. Viejas recetas que el sindicato señala que han dejado en esta región grandes daños medioambientales, unos niveles insoportables de desigualdad social con un porcentaje importante de la sociedad murciana que se encuentra en situación de exclusión o en riesgo de pobreza y un modelo económico frágil e inestable vinculado a un marco de gran precariedad laboral, desprotección social y deterioro medioambiental.

Reactivación de un modelo socioeconómico insostenible e injusto.

Y no sólo estas normas aprobadas sin suficiente consenso ni negociación previa, aprobadas bajo un más que cuestionable pretexto de urgencia, son una prueba de la falta de compromiso de este Gobierno con la aprobación de medidas socioeconómicas realmente útiles. También lo es el hecho de haber aprobado unos Presupuestos Regionales hace escasas semanas que dejaban en la cuneta, antes y después de la pandemia, las aspiraciones regionales de avanzar hacia un modelo económico y social sostenible, justo y con futuro para todas y todos.

El propio Pacto Regional para la Reactivación Económica y Social de la Región de Murcia ante la Pandemia del Covid-19 tiene más de representación teatral que de verdadera apuesta por los intereses regionales. Se trata de una puesta en escena a la que se han prestado, no solo la patronal regional, sino sindicatos como CCOO y UGT que de este modo dan un balón de oxígeno a un gobierno que, de manera reiterada, ha despreciado la negociación colectiva, ha desoído en múltiples ocasiones las reivindicaciones de las trabajadoras y trabajadores para acabar con la precariedad laboral y, como si no fuese suficiente, se ha negado a revertir los recortes que desde hace una década castigan a nuestra región. 

El pacto renuncia a una reactivación económica ligada a la protección laboral y la recuperación medioambiental.

No solo es un pacto que tendrá una limitada incidencia para la gran parte de la población -y de la que posiblemente se verán beneficiadas muchas grandes empresas poniendo en práctica esa ineficaz teoría económica del filtrado descendente por la cual la riqueza de unos pocos nos beneficia a todos- sino que además renuncia a una reactivación económica y social vinculada estrechamente con la recuperación medioambiental basada en una búsqueda efectiva de soluciones a los graves daños medioambientales que han sido consentidos por la Administración regional como el ecocidio del Mar Menor o la Bahía de Portmán entre otros.  

El abandono de los intereses de las trabajadoras y trabajadores de la región es absoluto y la complicidad con los responsables políticos es vergonzosa. La firma de este acuerdo demuestra la separación existente entre los aparatos sindicales “mayoritarios” de las grandes demandas de la clase trabajadora murciana y de los sectores populares que exigen alternativas al modelo de precariedad, cuando no clandestinidad laboral y exclusión social, sobre el que se sostiene el proyecto político regional de Partido Popular y Ciudadanos. Y más aún, ambas organizaciones sindicales se prestan a entrar como invitados en la lucha política entre Gobierno Regional y Gobierno Central a cuenta de la financiación autonómica como excusa fundamental para incumplir un Pacto que, como los presupuestos, nacieron ya caducados.

Hay alternativas.

Existen alternativas al modelo económico y social de esta región y al modelo sindical que claudica ante las demandas de protección laboral y social para ponerse del lado de quien ataca y recorta los derechos laborales. Una alternativa sindical construida desde hace más de una década por la Intersindical Región Murciana sobre los pilares de la democracia participativa -sin cúpulas que usurpan la voz de la clase trabajadora-, la independencia y soberanía económica y la justicia -desarrollada en todos los ámbitos desde la igualdad de género al respeto medioambiental y con un claro enfoque sociopolítico.

Existen alternativas a este Pacto Regional como el Plan de Choque Social de la Región de Murcia que se asientan en el trabajo, la experiencia y la lucha de organizaciones, plataformas, colectivos y sindicatos como la Intersindical Región Murciana que a lo largo y ancho de nuestra comunidad llevamos décadas desarrollando una intensa labor para que todas las personas puedan tener un trabajo y una vida en condiciones dignas. Nuestro compromiso está con todas esas personas ‘excluidas’ de los pactos, olvidadas por las administraciones, obligadas a vivir al margen de la sociedad y para las cuales ni este Pacto, ni los Decretos-Ley, ni los Presupuestos Generales sirven para dar respuesta a sus demandas.