CRISIS CLIMÁTICA

La Intersindical de la Región Murciana hace un llamamiento para que esta crisis sanitaria se convierta en una oportunidad para combatir la crisis climática

Saldremos de esta crisis pandémica. No será fácil, habrá sufrimiento en el camino, pero,  juntas, unidas en la lucha, saldremos. Cuando esto ocurra, nos encontraremos con que seguimos en una crisis climática, medioambiental, planetaria. Y, lo más grave, en peores condiciones económicas para hacerle frente.

Desde la Intersindical de la Región Murciana queremos recordar que, según la OMS cada año, por acción directa de los distintos factores que producen el cambio climático, mueren unos siete millones de personas. Más de cuatro millones de estas muertes lo son por la contaminación del aire, por todo el planeta. Unos dos millones de muertes son por la contaminación en el aire interior de las viviendas, en las regiones más pobres y deprimidas. Otras centenas de miles de muertes están causadas por la influencia directa del aumento de temperatura, por toda la esfera planetaria, alterando el comportamiento de viejas enfermedades, y favoreciendo la aparición de nuevas (como el COVID-19); provocando fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor, como las sequías e inundaciones más frecuentes; causando el deterioro de los suministros de agua y alimentos…

La lucha contra el coronavirus nos está demostrando –suena triste– que se puede evitar aumentar esa fractura climática y medioambiental. Estos días hemos visto cómo la contaminación atmosférica en China ha caído un 25%, reduciéndose el consumo de carbón un 36%, así como los vuelos de pasajeros en un 10%… En Italia, donde se relaciona la mayor mortalidad por problemas respiratorios ocasionados por el coronavirus con la contaminación, el cese de actividad también está consiguiendo un aire más limpio, y unas aguas más limpias, como por ejemplo en Venecia, que han vuelto a ser transparentes, mostrando peces por sus canales.

Aquí, en España, el cierre de colegios, el teletrabajo, la reducción de los desplazamientos y la cancelación de eventos y festividades, así como el cierre de museos y centros culturales ya están suponiendo un alivio mayor para la calidad del aire de todo el país.

El gran problema es que esta mejora medioambiental por la enorme minoración en la producción de contaminantes y de emisiones de C02, está asociada a una brutal bajada de la actividad social, comercial y empresarial, que se ha acometido como respuesta al ataque del virus, sin alternativa productiva.

Desde la Intersindical apostamos por la lucha contra la crisis climática, con el convencimiento de que tenemos la ventaja de que se puede planificar; sabemos qué alternativas productivas, de movilidad, de comportamiento social se pueden aplicar. Albergamos la seguridad de que aplicar estas medidas sociales y económicas, este cambio del modelo social y productivo, no sólo no nos empobrecerá, sino que generará nuevas formas de empleo, nuevas formas de negocio, nuevas riquezas colectivas.

Queremos aprovechar esta clara manifestación solidaria, de protección colectiva, de quererse como pueblo, para que pongamos esa conciencia de protección ante la “pandemia” que es la crisis climática. Pongamos la vida en el centro, porque esta crisis sanitaria nos ha recordado qué es lo verdaderamente importante, ha dejado al descubierto la fragilidad de la vida y la importancia de las redes solidarias, lo imprescindible de los cuidados, lo sostenible de la producción y el comercio de cercanía, el enorme valor de lo público, empezando por la sanidad pero sin olvidar todo lo que entendemos como servicio público (desde el transporte hasta el acceso a la energía, desde la atención domiciliaria hasta la educación, limpieza, centros de asistencia, infancia, dependencia, mayores…).

Desde la Intersindical Región murciana hacemos un llamamiento para que, una vez superada esta crisis sanitaria, que la superaremos, afrontemos la persistente crisis climática con esa convicción, con esa cohesión social, solidaridad, y sentimiento de pueblo, que va más allá de nuestras fronteras, un pueblo que se protege, que se defiende y lucha contra las adversidades como estamos demostrando.

Invitamos a toda la ciudadanía a empujar y a exigir unida que se afronte la “pandemia” medioambiental para asegurarnos un planeta lo más habitable posible, para las generaciones actuales y futuras, para garantizar una buena vida para todas las personas.

Defiende lo público! Defiende lo que es nuestro!
Por una economía para el planeta, para las personas!